Friday, December 05, 2008

Pucusana

Una semana después de la muerte de mi padre nos fuimos con mis dos hermanos a pescar a Pucusana, hacían años que hablábamos de ir de pesca juntos. La aventura comenzó en Punta Lobos donde mi hermano mayor sólo sacó un pejesapo, yo después de unas tiradas me fui a caminar por los cerros un rato. Ya cansados de que no picaran ni las moscas nos fuimos a Pucusana.
Mi hermano mayor dijo, le pagamos bien a un pescador para que nos lleve a un hueco, ellos saben donde hay, pucha los tres nos animamos y fuimos a Pucusana, conversamos con uno de los pescadores que nos llevó a una zona que se llama el Carbón junto a unos acantilados, el agua estaba negra, parecía petróleo, daba miedo, la picazón misia, unas picaditas de periquito, yo saqué un conguito, especie de la que nunca había escuchado, más chico que mi dedo meñique.
El pescador nos ofreció llevarnos a otro hueco, para mala suerte el motor se malogró así que flotábamos y el tío a puro remo nos quería sacar de ese lugar, por suerte mi hermano tenía su celular así que el tío llamó a su hijo para que nos remolque, habremos estado una hora varados.
De desesperados le dijimos, ya señor llévenos a sacar lo que sea, la cosa es sentir buena picada y jalar algo, el pescador pensativo y con sentido de culpa dijo "muy bien" y nos llevó hasta el otro lado, todos tiramos los cordeles y nada, ahora no picaban ni conguitos, pucha madre, no puede ser, yo les decía a mis hermanos ya vámonos carajo si no hay no hay, y los dos obsesionados seguían tirando.
Finalmente nos llevó al último recurso a sacar cabrilla, cabinsa lo que fuera, otro bote le dio un balde de caracoles que olían horrible, en fin otra vez cordeles al agua y mi hermano finalmente saca. Sacó la pintadilla más chica que he visto en mi vida, creo que era su primera comida después de nacer. Finalmente decidimos regresar, al menos el paisaje estuvo bonito hacía muchos años que no visitaba Pucusana.
Qué tal trabajo el de los pescadores, pero a la vez qué bonito. Cómo no sacábamos y estuvimos varados por un ratazo yo le dije al señor, ya pues al menos cuente historias de pesca, nos habló de la depredación, de cómo todos están comprados en el terminal y aunque parezca que hay control igual sacán lo que les da la gana, nos dijo esos botecitos chicos, los azulitos esos son unos desgraciados con red se llevan todo, bajan hasta, Punta Negra, Punta Hermosa y jalan lo que encuentren, en estos días ya no hay pescado como antes, no shit.
Ojalá podamos ir los tres hermanos de pesca juntos otra vez,...allí en esos cerros del horizonte me pegué y vi el perfil de mi papá. Fotos: Marea

5 Comments:

Blogger Jassy said...

Me encantan tus fotos, que pena que ya se hayan cargado todo. Por lo menos estuvieron juntos tus hermanos y tu y les quedo una buena historia que contar
besos!

4:34 AM

 
Blogger schatz67 said...

Hola Marea,

No sabía lo de tu padre,un fuerte abrazo a la distancia.

Lo mejor que hay en Pucusana es el cebiche, no sé de donde traen el pescado pero siempre se las ingenian para preparar buenos platos.

Otro abrazo

Schatz

6:21 AM

 
Anonymous peregrino said...

Marea, un abrazo desde acá, es un recuerdo mas que atesoras, y quien sabe quizás si sea su perfil.

Nos leemos.

12:59 PM

 
Blogger Lúdica said...

Que lindas tus fotos!

Yo tmb quiero pescar!


Hace tiempo no visitaba tu blog y siento lo de tu papa.

Un beso y abrazo.

9:28 PM

 
Blogger Enakam said...

Ya hace años que la pesca para muchos es penosa. Para los aficinados que vamos a pescar de vez en cuando es decepcionante, pero ¿Qué hay con ellos que viven de la pesca?

Es cierto que existe mucha pesca sin control. He sido testigo, incluso en la Reseva de Paracas que se utilizan grandes redes, y que no respetan el tamaño de los peces. Y también más al sur, en Punta Lomitas, la Hierba, ..., se está extrayendo de forma indiscriminada el Sargazo o grandes algas, que servían de refugio para algunas especies que a su vez servían de alimento para otros peces.

Una lástima!

6:00 AM

 

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